Perspectiva de Ella
Los ojos verdes de Alexander se oscurecieron mientras se arrodillaba junto a la bañera. El punto donde su mano seguía sobre mi hombro era como si mil chispas se encendieran al mismo tiempo, extendiendo el calor que ya me recorría el cuerpo.
Sus fosas nasales se abrieron apenas. No hizo falta más para saberlo.
Lo había vuelto a captar.
Mi excitación.
Esto era exactamente como aquella noche detrás de The Howling Moon. La misma tensión, la misma atracción imposible de ignorar. E