Perspectiva de Ella
El sol salió a la mañana siguiente como cualquier otro día. Aunque mi vida pareciera haberse detenido de golpe, el mundo seguía girando y el tiempo no se detenía por nadie. Así que, quisiera o no, había amanecido un día más.
Lucien me despertó antes de que sonara la alarma, inquieto en su cuna. Todavía medio dormida, bostecé, me levanté y fui por él para comenzar nuestra rutina de siempre.
Apenas había terminado de cambiarle el pañal cuando mi teléfono vibró sobre la mesita d