Perspectiva de Ella
Alexander pasó la mayor parte del resto del día en cama. Como era de esperarse, estaba completamente agotado y se quedó dormido apenas su cabeza tocó la almohada. Entré a verlo de vez en cuando durante la tarde y cada vez que lo encontraba profundamente dormido sentía un pequeño alivio, como si mientras descansara no pudiera ocurrirle nada más.
A la hora de la cena, le llevé una bandeja con comida por si tenía hambre. Cuando entré en la habitación, seguía dormido. Me daba pen