Richard soltó una risa burlona.
—¿Cuántas veces tengo que decirte que mamá se encargará de eso? Cuando termine, él hará exactamente lo que nosotros queramos.
Lilith frunció el ceño al escuchar aquellas palabras. No entendía del todo a qué se referían, pero no podía permitirse quedarse allí más tiempo intentando descifrarlo. Si alguien la descubría, todo su plan se iría al traste.
Así que, pegándose a las sombras del pasillo, pasó rápidamente frente al salón sin hacer ruido y subió las escaleras