Perspectiva de Ella
La mañana de la cacería me desperté con un plan perfectamente trazado.
Me puse el atuendo más inadecuado que pude encontrar: una blusa blanca que delataría hasta la más mínima mancha de polvo y unos zapatos de ballet que serían completamente inútiles para correr por el bosque. Me hice una trenza floja, lo bastante suelta como para que acabara deshaciéndose y me diera un aspecto descuidado. Incluso tomé prestado un poco del lápiz labial rojo de Lilith y lo guardé en el bolsill