Perspectiva de Alexander
Había pasado casi todo el día atormentándome por los… desafortunados acontecimientos de la noche anterior.
La escena volvía a reproducirse una y otra vez en mi cabeza, como una película vieja que alguien hubiera dejado en repetición en un canal de televisión por cable.
Una vez… y otra. Y otra más.
Pero, por mucho que intentara convencerme de lo contrario, no podía llegar a odiar por completo lo que había ocurrido.
Porque, en el fondo, no era solo mi lobo el que se había