Supuse que tenía sentido. Pero eso no hacía que doliera menos saber que mi madre había estado a mi lado todo este tiempo, incapaz de decirme quién era realmente, incluso durante los momentos más oscuros de mi vida.
—Todas esas veces que me lamentaba por haber perdido a mi madre… —dije entre risas y sollozos—. Tú estabas ahí.
Lilith suspiró y llevó una mano al interior de su blusa. De allí sacó el relicario que una vez me había regalado, el mismo que Sophia había destruido. El relicario por el qu