Perspectiva de Ella
Me quedé completamente inmóvil, demasiado atónita para siquiera encontrar las palabras.
Lilith era… ¿mi madre?
Mi madre. La misma madre que llevaba muerta tantos años, a la que apenas había llegado a conocer porque había fallecido cuando yo era apenas un bebé.
Durante un instante, la idea fue tan absurda e imposible que casi solté una carcajada. Casi esperaba que Alexander, Sophia o cualquiera que estuviera detrás de aquella supuesta broma salieran de detrás de un arbusto rié