Había estado varias semanas en casa de Carlota, con su nana a su lado.
Ambas mujeres le habían demostrado más amabilidad de la que había recibido en toda una vida al lado de su padre. Durante los primeros días, solían pasar largas horas sentada a un lado de su cama. Leían, hacían de sus bordados o charlaban; le hacían compañía y eso era lo que mas apreciaba. Habían llegado incluso a ayudarla a lavarse, lo cual era lo más difícil para ella.
Con los días y una vez estuvo un poco más fuerte; Car