Su respuesta lejos de molestarle, causo que una tenue sonrisa apareciera en su rostro.
—Puede que sea de ese modo, pero esta vez deseo hacerlo de la forma correcta —reconoció.
—Sin trampas, presiones, chantajes, mentiras o secretos. Quiero casarme contigo porque te amo mas de lo que alguna vez creí posible, porque no soporto la idea de estar ni un solo día mas alejado de ti y la sola idea de no volver a verte me destruye por dentro —le aseguro y es que se había sentido de ese modo desde el