James se levantó tras ella y alcanzó a tomarle la mano para detenerla. Sus miradas se encontraron en un momento de incertidumbre en que cualquier cosa podría pasar dadas las circunstancias. Su intención era atraerla hacia él y saciar las ganas que tenía de besarla, que lo empujaban a cometer una locura.
Posó su mirada sobre su boca. Casi podía saborear sus labios con solo mirarlos, imaginando lo dulcemente deliciosos que serían, mientras su piel se erizaba solo al contacto con la suave piel de