Mundo ficciónIniciar sesiónAdrien entró al bar sin voltear a mirar hacia los rostros curiosos de las personas de allí dentro. No estaba ahí para beber, simplemente iba a resolver un asunto y por una cuestión de caprichos, decidió hacerlo fuera de la mansión que desde hace tantos años le pertenecía a su familia.
Tan pronto como tomó asiento sintió los fuertes olores dulzosos de todas las Omegas allí presentes, intentando inconscientemente —y otras intencionalmente— de atraer a aquel Alfa tan saludable y poderoso;







