Mundo ficciónIniciar sesiónAl despertar, Sora ya me esperaba fuera del bar, sentado en las escaleras de la entrada, a pie de calle. Aún era bastante temprano, y apenas había gente en los alrededores.
Unos tenues rayos de sol se asomaban entre los edificios. Hacía algo de frío, pero, aun así, se sentía un ambiente bastante agradable.—Despertaste temprano —le dije sonriendo mientras pasaba a su lado, bajando de un salto las tres escaleras de la entrada.—¿Bromeas? Ni siquiera pude dormir, amig






