Capítulo 72. Rey asesino pero enamorado
Lo primero que vieron los ojos de Luz al despertar y asomarse a la ventana de su habitación en la torre, fue la figura de Penélope prendida del brazo de Nero dirigiéndose a quien sabe dónde.
“No pierde el tiempo la desgraciada”, bufó molesta Amelia.
Luz sentía lo enfadada que estaba y aquella sed de venganza hacía Penélope.
“Apuesto que en cuanto tenga la oportunidad le abrirá las piernas”, apostó Amelia y Luz se carcajeó.
“¡No lo dudes ni por un segundo, querida amiga!”.
“Desde el instant