Capítulo 34. Un lugar especial
Al final de la tarde todo estaba más que listo y preparado.
“Hablar con honestidad, pero no pasarse de sinceros”
Luz se lo repetía cada segundo que transcurría mientras arreglaba el resto del departamento con mucho cuidado y terminaba de pulir la mesa. Había cocinado todo a la perfección, servido los platos y dejado las velas en su sitio para encenderlas cuando fuera el momento adecuado.
Cuando ya no hubo más nada que preparar, se sentó en el sofá y miro todo con nostalgia.
Si ella se lo pedía,