Capítulo 56 - Un llanto rompiendo el silencio.
Joseph y George se miraron el uno al otro, como pidiéndose el visto bueno, o, más bien, como preguntándose quién se aventuraría primero hasta la ventaba abierta que se encontraba en la segunda planta del edificio abandonado.
Joseph asintió con la cabeza, indicándole a George que él iría primero.
Acto seguido, se asió de un enorme caño que, antaño, debía pertenecer a una escalera de emergencias, ya que tenía sobresalientes por ambos lados, lo que le permitía el ascenso hasta la segunda planta.