Tras recibir la llamada de Malena, Joseph salió corriendo hacia el colegio. Tenía que hablar con sus abogados, pero antes haría aquella parada rápida. No podía dejar a la pequeña a la deriva.
Hizo una llamada rápida a sus abogados y les pidió que retrasaran la reunión por unas dos horas, a lo cual accedieron sin rechistar. Después de todo, todos conocían a Joseph Anderson, y sabían que sus palabras más que pedidos eran órdenes.
Malena le había comunicado que estaba siendo acosada por un grupo d