CAPÍTULO 71 – ¡Joseph Anderson! Ni se te ocurra decir nada.
Después de diez minutos, lo que tardaron las enfermeras en preparar a Eileen para la cirugía, dos camilleros la subieron a una camilla rodante y la condujeron hacia el ascensor.
—Tengo miedo —se sinceró Eileen al pasar junto a él.
—Tranquila, pronto todo habrá acabado —le aseguró, aunque él no tenía menos miedo que ella.
Tras decir estas palabras, vio como los camilleros y Eileen se alejaban.
Tomó asiento en una de las sillas de la sala de espera, e hizo lo propio: esperó.
Sin embargo, no