Capítulo 24. El problema complejo de Vance
—¡Come! —ordenó Anderson, sin peso ni sabiduría en la voz.
Dejó la bandeja de plata sobre la mesa de noche con brusquedad, sin el menor rastro de respeto.
Aletta miró la comida como si fuera veneno.
Anderson clavó una rosa blanca en el jarrón. Sus movimientos no fueron cuidadosos. La hundió con aspereza, haciendo que los pétalos se desprendieran y quedaran esparcidos sobre la mesa.
—Rosa blanca —dijo Anderson sin volverse—. Símbolo de pureza. A mi esposa le gustaba, antes de darse cuenta de que