Capítulo 23. Una farsa mortal
—El fracaso es una enfermedad hereditaria, Adrian. ¡Y tú acabas de demostrarlo con absoluta claridad! —dijo Anderson, con una voz baja, fina y helada.
El anciano no se volvió cuando Adrian entró. Permanecía inmóvil frente a la ventana, dándole la espalda a su nieto.
Adrian no intentó defenderse. Ya se había preparado para ese momento.
—El hospital central no es lo suficientemente seguro para resguardar un activo en estado vulnerable —respondió Adrian, esforzándose por mantener la calma.
—¿Activ