Capítulo 89. Fingir ceguera
—Haz exactamente lo que te digo. No le des importancia a tu hermana —la voz sonó suave, pero con un filo cortante.
Aletta se quedó inmóvil en el pasillo del segundo piso; su intención de llevarle un vaso de jugo a Luca, para enmendar lo ocurrido el día anterior, se desvaneció al instante. Esas palabras de Xena, al otro lado de la puerta de la sala de música, la dejaron clavada en el sitio.
Pegó la oreja a la madera, esperando escuchar la voz de su hermano. Pero el silencio reinaba, solo roto po