Livia
—¿Qué hay de tu madre? —me interesé, pues nunca la trataban con respeto. Cada vez que nos sentábamos a la mesa, Alessio soltaba una indirecta y Matteo pasaba de ella—. ¿No intentó protegerlos de su padre?
—Fiorella era una de sus putas. Su palabra valía menos que mierda —se encogió de hombros—. Ni siquiera la recuerdo. Como dije, no fuimos criados como niños comunes…
—¿Es así como entrenan? ¿Como dos viejas chismosas? —su voz nos sobresaltó, poniéndonos de pie de un salto. Lo buscamos has