El destierro de Damian de la línea de sucesión no trajo la calma inmediata que la Manada Luna
Carmesí necesitaba; por el contrario, aceleró la podredumbre que se cocinaba en las sombras
de su aristocracia. Sin el título de heredero y despojado de la influencia del Consejo, el antiguo
Alpha se convirtió en un fantasma violento que vagaba por las fincas del este, obsesionado con
la idea de que su destino le había sido robado por una conspiración entre Kael y Elena.
En la fortaleza del Colmil