Mundo ficciónIniciar sesiónA pesar del mal tiempo, Risa no tuvo ningún problema en adaptarse a la vida en el norte. Sin embargo, aquella prolongada tormenta no tardó en preocuparme. Llevábamos varios días sin noticias de los otros puestos, y la escasa visibilidad hacía imposible vigilar de manera efectiva lo que hacían los humanos al otro lado del Launne.
Ya habíamos dado cuenta de la mayoría de los blancos y pálidos que sobrevivieran a la emboscada, pero los que quedaban eran más que suficientes para causarnos







