Mundo ficciónIniciar sesiónMi plática nocturna con Ragnar hizo aflorar todas mis emociones. Sabiendo que nadie vendría a molestarnos, no me molesté en volver a vestirme y me deslicé desnuda entre las sábanas de Mael. Mi amor dormía hecho un ovillo como solía, pero apenas me apreté contra su espalda, se volteó hacia mí.
Hallé sus ojos en las sombras por intuición, y cediendo a un impulso, sujeté el collar de plata. Mael permaneció muy quieto, aunque su respiración se aceleró un poco. Se lo quité sin que intentara







