Mundo de ficçãoIniciar sessãoOlena había ordenado que transformaran la salita frente a sus habitaciones en un dormitorio para Alfonse y Mael, y no me costó hallar la entrada a un pasadizo espía que corría entre esa habitación y la contigua.
Aunque Olena no me había mencionado durante los dos discursitos que dio antes de ejecutar a Lazlo, era un secreto a voces que yo había sido el motivo de su muerte. Así que los varones de Blarfors se cuidaban de mantenerse lejos de mí. Y si no podían evitar cruzarse conmigo, baj







