Punto de vista de Xaden
Habían pasado dos días desde que visitamos a la Omnisciente, y extraña, Orenda Gorre, y aún no sabía qué pensar de todo lo que nos había dicho.
Mi mente parecía ir a mil por hora mientras intentaba procesar toda esta nueva información. Según la vidente, Maeve y yo éramos una "pareja predestinada", lo que siempre había sido un cuento de hadas para los románticos sin esperanza... y que por eso había sido capaz de controlar mi violento celo.
Un escalofrío me recorrió la