En cuestión de segundos, la manada estaba rodeada de curiosos, ávidos y emocionados, todos adulando a los lobos y sus trofeos.
La familia real era, como era de esperar, fácil de destacar entre el grupo de alfas de su gran grupo de caza, tanto por su tamaño como por su poder. Pero cuando vi por primera vez al lobo de Xaden... me quedé sin palabras.
Con solo una mirada, supe que era él. Podía sentirlo tan certeramente como la sangre fluyendo por mis venas y el aire en mis pulmones.
Pelaje