"Sí", intervino finalmente, dirigiéndose al vendedor, visiblemente decepcionado. "Me temo que no sirvo para nada cuando se trata de moda o joyería, así que se me ocurrió solicitar la ayuda de Su Alteza y su... notable intuición".
Él... podría haber sido más convincente, pero su actuación tendría que bastar por ahora.
El vendedor intercambió una mirada con uno de sus colegas por el rabillo del ojo. Era más que evidente que seguía siendo muy escéptico, pero para su crédito, no insistió más en el