Punto de vista de Maeve
"¿T-Tú?", repetí, con la boca abierta de asombro mientras recorría su rostro sonriente.
"¿Tú eres el alfa?".
A primera vista, me había parecido un simple soldado o, como mucho, el hijo de uno de ellos. Nada en él me daba la impresión de que fuera el oficial al mando rudo y duro, nacido para la batalla, que tanta moral había inspirado por toda la capital.
Con esos ojos abiertos y amables y esa personalidad encantadora y carismática que me hacía compañía en ese mome