### Punto de Vista de Aria
“Aún lo estoy”.
Él levantó las manos y sostuvo mi rostro entre ellas, obligándome a mirarlo a los ojos. “Escúchame. Nadie te apartará jamás de mí. Nadie pondrá jamás una mano sobre Leo. Borraré a ese hombre de la faz de la tierra. Ya es un fantasma. Solo que aún no lo sabe”.
No era consuelo. Era un voto de protección absoluta y brutal. Una declaración de guerra.
Esa noche, me abrazó tan fuerte que apenas podía respirar. No era un abrazo romántico. Era una reclamación,