El punto de vista de Aria.
La multitud avanzaba con rapidez, sus manos firmes bajo mis brazos, medio cargándome, medio guiándome por las estrechas y soleadas calles. Me dolía el cuerpo con un agotamiento profundo y profundo. Mis piernas temblaban a cada paso, amenazando con ceder. El peso de mi vientre era una constante y pesada fuerza, un crudo recordatorio de mi vulnerabilidad. Mantuve la mirada fija al frente, intentando concentrarme en la confusión de edificios que pasaban y no en los sonid