### Punto de vista de Aria
Mi garganta se apretó de forma inesperada. Nadie había enmarcado jamás mi rabia, mi violencia, como algo justificado. Necesario, tal vez, pero nunca correcto. «No me conoces», dije, las palabras una débil defensa.
«Sé lo suficiente», dijo, bajando la voz. «Sé que tu instinto es luchar. Sé que tu lealtad, una vez dada, es absoluta. Sé que quemarías el mundo por él». Hizo un leve gesto con la barbilla hacia mi hijo. «Eso me dice todo lo que necesito saber».
La carretera