**Punto de vista de Aria**
Una oleada de pánico puro y sin filtros me atravesó con tanta fuerza que me lanzó fuera de la cama. Tambaleé, las piernas débiles y temblorosas, el cuerpo gritándome por el parto reciente, por la pelea, por las drogas. Un dolor agudo y tirante me recordó los puntos.
—No —susurré, y luego más fuerte—. No, no, no, no… ¡mi bebé! ¿Dónde está mi bebé? ¡¿DÓNDE ESTÁ MI HIJO?!
El silencio de la habitación fue una respuesta más aterradora que cualquier ruido.
Avancé a trompico