### Punto de vista de Aria
Su expresión cambió. La simpatía seguía allí, pero se unió a algo más: cautela y una profunda tristeza.
«No me queda miedo», continué, con la voz temblorosa pero clara. «Valente me hizo esto. Di a luz hace menos de un día. Menos de un día. Y mi bebé me fue arrancado de los brazos por hombres enmascarados. ¿Entiendes cómo se siente eso? No es tristeza. Es… es una enfermedad. Una enfermedad física».
Elisa apartó la mirada, con sus propios ojos brillando por las lágrimas