**AMARO — CAPÍTULO UNO**
El estudio estaba oscuro. Amaro estaba sentado detrás de un amplio escritorio vacío de madera negra. Había apagado las luces principales hacía una hora. Solo una lámpara de escritorio de latón permanecía encendida, proyectando un círculo amarillo duro sobre la superficie pulida. Las pesadas cortinas estaban corridas con fuerza contra la noche. La habitación olía a cuero, whisky y al olor agudo y limpio del aceite para armas.
Estaba completamente inmóvil, las manos plan