**Punto de vista de Aria**
Estaba de pie en el gran salón.
Lo primero que supe fue que algo estaba mal. La sensación comenzó como un nudo frío en el estómago. Luego bajé la mirada hacia mí misma y el frío se extendió por todo mi cuerpo.
Llevaba puesto blanco.
No era un vestido sencillo. No era algo prestado, roto o práctico. Era un vestido de novia. Era pesado, con un corpiño rígido y ballenado que me apretaba las costillas. Las mangas eran largas, hechas de un encaje intrincado que se clava