Emil.-
— ¿Crees que lograrás que ella sienta algo mientras la provocas de esa manera? –comenta Desmond caminando detrás de mí, camino hacia el rincón de licores y sirvo dos tragos.
— Tal vez –me encojo de hombros. –necesito que Nadia salga de su trance.
— Perdió a su familia
— Y estoy al tanto de eso y lo lamento mucho, pero una guerra se avecina después de mi nombramiento, necesito una guerrera que me acompañe no un venadito desvalido llorando en cada esquina. –Desmond asiente en silencio b