Nicolay se queda inmóvil en el umbral de la enorme entrada del comedor de la Mansión Romanov. Hay más de diez personas alrededor del opulento comedor. Becky corre hacia él con los brazos abiertos vestida con un tutú verde menta y unos zapatos preciosos de charol color rosa pálido a juego con la blusa y el enorme lazo en esos mismos dos tonos. Ella es la princesa de la casa, la que le da color a sus vidas grises en medio de la lucha interna que mantienen cada uno de ellos.
—Te queda muy bonito e