Nicolay se levanta de la lona, su rostro una mascara de piedra ante la inconformidad de ver a Egor Radov de nuevo. Los celos lo invaden y cierra los ojos ante la sensación de querer golpearlo. Cae al piso de pie de entre las cuerdas descalzo y solo vistiendo la trusa con la que peleó se acerca peligrosamente al hombre que le prometió tomarse un año sabático para curar su emoción por la mujer que ama. No le pasa desapercibido el paquete que lleva en una de sus manos y al mirara la otra se percat