El aire de la del salón principal de La mansión Minsky siempre ha sido pesado como si las paredes guardaran los gritos de dolor de quienes fueron silenciados. Pero Emily no se queda ahí, camina hacia el ala este de La mansión donde nunca había estado y se encuentra con una serie de habitaciones que se ven lúgubres y oscuras.
—Deja que entre yo primero, no tenemos idea de lo que nos vamos a encontrar —Emily acepta la recomendación de Egor y se aparta para que pase primero.
Este, saca su arma y a