Nicolay se encuentra en la oficina de pie mirando por los ventanales, no se encuentra tranquilo. Sabe que en cualquier momento van a ser atacados de nuevo por los hombres de Yetro, reconoce que es buen momento para entregar el cadáver o, si aun respira mejor porque eso los aterrorizará y dejarán de molestarlo por un buen tiempo.
Otro cabo suelto que tiene y del cual necesita deshacerse es: que los Maldonado que se encuentran todavía en los calabozos. Y si bien Dimitri se equivocó en pensar que