El estudio de la presidencia en Westerfield Enterprises se sentía más pequeño que de costumbre. Declan estaba rodeado de planos de una nueva adquisición inmobiliaria, documentos de viabilidad y reportes de mercado, pero nada de eso lograba anclarse en su mente. Su atención estaba fracturada en dos mitades irreconciliables: la urgencia de su propia supervivencia y el pavor de haber herido irreparablemente a Valentina.
Cada vez que cerraba los ojos, revivía el momento en que sus dedos se hundiero