Clarisse se encontró confinada a su habitación y su tristeza no se calmó, al igual que el miedo de ir a la cárcel.
— Pero si cree que no lucharé es porque no me conoce bien, ¡ja, le daré pelea! —dijo en voz alta sorbiendo por la nariz y limpiándose de forma nada elegante.
— ¿A quién? —escuchó la voz temblorosa de Viviane, que traía en sus manos una charola con alimentos varios—, ¿a quién le darás pelea, hermana? —indagó de nuevo con ojos muy abiertos—. Tengo miedo, ¿sabes? —gimió.
Clarisse movi