Clarisse bajó la escalera de la mansión con la frente muy en alto; a pesar de lucir un hermoso tocado y un elegante vestido color champagne, su rostro se encontraba cubierto con una finísima tela de gasa perforada que le otorgaba un aire distinguido, frágil y vulnerable. El atuendo fue recomendado por una buena amiga de su madre quien tiene mucha más experiencia; no en estos casos en particular, por supuesto, pero siendo una actriz frustrada aseguraba que…
— Una dama vestida adecuadamente expre