Capítulo 57
Laura Strondda
—Nunca me he sentido tan incómoda después de una misión como ahora —dije al volver del coche después de guardar algunas armas que había recogido. —Los hombres con los que trabajo nunca me han comido con los ojos así —me quejé y escuché una carcajada de ese descarado.
—Qué bien, cariño. Eso significa que no tengo que matar a nadie, por ahora. —Giró la pistola en su mano, con esa sonrisa pícara.
—No. Significa que eres un descarado. — Cogí las armas peq