Capítulo 16
Alexander Caruso
La sangre bombeaba caliente por mi cuerpo. Una sensación de impotencia, mezclada con la excitación que me provocaba esa mujer. No iba a venir a este restaurante, es muy popular. Pero, dada la situación en la que nos encontrábamos, preferí no causar revuelo y la invité a entrar.
Todavía no sé cómo voy a poder cenar, con esa mujer mirándome así. Me senté frente a ella, en la última mesa del local, para que ningún idiota se cruzara mirando, porque hoy tengo