Capítulo 101 —Sábanas al sol
Narrador:
El bosque no era silencio. El bosque era vigilancia.
Gustavo avanzó con el cuerpo bajo, midiendo cada rama que crujía, cada hoja que podía delatarlo. Había aprendido, por costumbre o por necesidad, a escuchar lo que otros no escuchaban: el aire cuando se corta, el sonido de una bota que no pertenece a la tierra, el ritmo humano escondido detrás de los pájaros.
Ese día no estaba allí por curiosidad. Estaba allí por convicción: Antonio Montalbán no estaba mu