CAPÍTULO 118 —Lo que el pasado no enterró
Narrador:
Aylin fue la única que lo notó. Nadie más. Ni Renzo con su cálculo frío. Ni Luigi con su olfato de guerra. Ni siquiera Tony, que estaba demasiado ocupado sintiendo culpa y confianza al mismo tiempo. Pero Aylin sí. Ella siempre lo notaba.
Roman estaba sentado en la cabecera de la mesa, escuchando sin escuchar. Su postura era impecable, su voz había sido firme, sus decisiones claras. Pero había algo mínimo… una tensión microscópica en la mandíbul