Al escuchar la voz de su novia, y sin desconectar el contacto visual, se fue alejando de Kristhel lentamente.
En cuanto a Camila, ver a Arvid tan cerca de otra mujer le hizo hervir la sangre. Asentando fuerte sus muletas, llegó hasta ellos. Al estar frente a Kris, la miró con desagrado; una especie de asco y repulsión se contrajo en su estómago.
—Tú… ¿tú qué haces aquí? —Kristhel limpió lo humedecido de su mejilla. Apenas logró respirar; un poco más y terminaba desmayada sobre el suelo o en los